#chocolateconhistorias

¿De dónde proviene el chocolate que comemos y disfrutamos?

Dic 29, 2022 | Experiencias

Hay que decirlo: el chocolate nos fascina. Todo lo que tiene que ver con él nos hipnotiza. Pero alguna vez te preguntaste ¿de dónde proviene? Seguro que sí: la mayoría de nosotros sabe que el chocolate se obtiene de la semilla del cacao. 

El árbol del cacao cuyo nombre científico es Theobroma cacao crece sólo en tierras tropicales y bajo la sombra: da varias cosechas al año y su altura promedio es de aproximadamente 6 metros. Tiene hojas lustrosas y pequeñas flores rosas en su tronco y ramas. Algunas de estas flores forman semillas, que se recolectan de forma manual, cuando las vainas toman color anaranjado o amarillo. 

Pero ¿de dónde viene el cacao? La mayoría coincide en señalar su origen mexicano: el consumo del chocolate se remonta a los olmecas, que habitaron lo que hoy es Tabasco, Veracruz y Campeche. Fueron los mayas los que ampliaron su consumo y comenzaron a comercializarlo, mientras que los Aztecas aprendieron de los mayas acerca de su consumo y cultivo.

En Mesoamérica el cacao era consumido sólo por los nobles y los comerciantes de alto rango. Cuando los españoles llegaron a América, notaron que era un alimento de gran valor y no tardaron demasiado en descubrir sus grandes beneficios y propiedades. Fue así que, en 1528, comenzaron a exportar grandes cantidades de cacao a España, dándolo a conocer a nivel mundial. El consumo del chocolate se generalizó al resto del mundo algunos años después.

¿Cómo se fabrica el chocolate?

¿Cómo se fabrica el chocolate?

El proceso de fabricación del chocolate es bastante interesante. Todo empieza, por supuesto, con los agricultores que cultivan el árbol del cacao. Las semillas que se usan para elaborar el chocolate se apilan de a montones y se cubren para llevar a cabo el proceso de la fermentación. La pulpa alrededor de las semillas se calienta hasta tomar un color marrón profundo. 

Luego las semillas se tuestan cuidadosamente, se trituran en molinos y se muelen hasta producir una masa líquida de cacao que, de acuerdo a la receta, se mezcla con azúcar y leche para obtener diferentes tipos básicos de chocolate.

La mezcla se refina en rodillos de acero que deshacen los granitos de cacao y de azúcar. El chocolate es amasado y agitado, añadiendo manteca de cacao y lecitina, para quitar los sabores amargos y hacer una masa suave y libre de grumos. 

Luego viene el templado: el chocolate se calienta, enfría y calienta de nuevo para hacerse sólido, liso y con algo de brillo. Al final el chocolate se moldea, se decora, se envuelve y se empaqueta para su final distribución. 

Conociendo la historia del chocolate de Bariloche

Conociendo la historia del chocolate de Bariloche

¿Qué hay de la historia de ese exquisito y famoso chocolate que viene de Bariloche? Dicen que el chocolate de Bariloche tiene su origen en el norte de Italia. La historia cuenta que Aldo Fenoglio y su esposa llegaron desde Torino buscando alejarse de las guerras que sacudieron Europa, allá por el año 1947. 

Fenoglio era repostero y chocolatero y como muchos otros pioneros reflejaba las costumbres europeas de los lugares de montaña. La leyenda cuenta que un día, sin querer, derramó chocolate caliente sobre una mesada y que al intentar retirarlo frío con una espátula creó, así por casualidad, el famoso chocolate en rama.

Otra historia increíble que nos remonta al origen del chocolate en Bariloche tiene que ver con una abuela. Hablamos de Los Chocolates de la Abuela Goye como se llamó originalmente la marca, que nació en una casa con estilo alpino en San Carlos de Bariloche. 

Fundada por Luis Brögger en honor a su abuela Dora Breton de Goye y a las demás abuelas que pertenecieron a las primeras familias pobladoras de Colonia Suiza. 

Los Goye provenían del suroeste de Suiza, del Cantón de Valais, ubicado en el alto valle del río Ródano en los Alpes. Un lugar con una geografía y un paisaje muy similar al de la Patagonia Argentina. Establecidos en un poblado al pie del cerro López, lugar que años después se convertiría en Colonia Suiza dieron inicio a la tradición de elaborar chocolate y pastelería en la Patagonia. 

Al igual que los Fenoglio, los Goye mezclaron recetas tradicionales de sus países de origen con ingredientes típicos de la región. El chocolate motivó el intercambio de técnicas, costumbres, tradiciones y en poco tiempo se convirtió en una atracción inigualable para los turistas.

¿Por qué es tan rico el Chocolate de Bariloche?

Quizás sea por las recetas ancestrales o tal vez por la magia que le aporta el lugar. Algunos dirán que es por la forma que se elabora, por el amor que le imprimen los maestros chocolateros, por las buenas prácticas, la calidad de los ingredientes o por las tradiciones que engloba. ¿Quién sabe? Lo seguro es que no existe una única respuesta. 

¿Por qué se hizo tan típico de Bariloche el chocolate en el país? Un factor para explicarlo sin dudas tiene que ver con el clima de la zona: mayormente frío durante gran parte del año, lo convierten en un lugar especial y apto para disfrutar de las calorías del chocolate. Tiene lógica ¿no es cierto? 

El segundo factor se relaciona con el origen centro europeo de la mayoría de los pioneros que poblaron esta zona. Año tras año la fama del chocolate de Bariloche fue creciendo al punto tal de convertirse en una de las actividades económicas predominantes de la ciudad.

Exquisito. Energético. Delicioso. Artesanal. Único. El chocolate de Bariloche lleva el sello de garantía de hecho en la Patagonia y hoy es un símbolo absoluto de la gastronomía local, un producto artesanal que es exportado a muchos países y es distinguido como uno de los más finos del mundo. El por qué tendrás que averiguarlo vos mismo en tu próxima visita a una de las ciudades más emblemáticas de Argentina ¿no te parece?

Comparte este artículo en:

Contacto

9 + 3 =

0 comentarios

Post relacionados